Imagínese a un web host como el dueño de un edificio. El dueño alquila mostradores de tiendas a diversas empresas. Cada empresa decora y maneja su tienda de maneras distintas, y no tienen que preocuparse del mantenimiento del edificio.
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De manera similar, un web host alquila espacio en su servidor web (o servidores web enteros), a muchas empresas. Cada negocio construye su propio website y nunca tendrá que preocuparse del mantenimiento del servidor web. |